Repercusiones económicas y medio ambientales de la VIABILIDAD DEL PROYECTO DE ABASTECIMIENTO DE AGUA A ZARAGOZA Y SU ENTORNO.

E085FC003El actual servicio de “agua en alta” (provisión de caudales hasta los depósitos de Casablanca) integra el sistema tradicional del Canal Imperial (regulado desde el Embalse del Ebro, en Reinosa) y el nuevo“sistema de abastecimiento a Zaragoza y su entorno”, con aguas del Río Aragón, que incorpora a 46 municipios en un radio de 50 km. El sistema tenía una pieza clave, la presa de La Loteta, con 96 hm3, que preveía almacenar y regular caudales de invierno del Canal Imperial y sobrantes del río Aragón que se derivarían desde Yesa a través de los canales de Bardenas, hasta el eje del Ebro. Estos caudales podrían ser servidos en continuo a Zaragoza o ser regulados en La Loteta. Una pieza clave del sistema, al poder regular interanualmente (incluso para años de sequía) caudales de calidad sin merma para los usos de riego, que regula Yesa.

Desgraciadamente las advertencias argumentadas hace diez años sobre los problemas de contaminación por sulfatos que podría suponer el que el vaso de La Loteta fuera rico en yesos, no fueron atendidas por la CHE.  Actualmente los vecinos de Zaragoza y demás municipios vienen pagando a ACUAES (la empresa pública que gestiona el sistema): canon por el sistema del C. Imperial + canon por Yesa (aunque no regule esos caudales urbanos) + tarifa por el uso de los canales de Bardenas + derrama a los regantes por uso de Laverné + amortización de los 166 M€ invertidos en el sistema, de los que se descuentan 86 M€ de Fondos de Cohesión.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/presa-loteta-sigue-sin-uso-4-anos-despues-acabada_984755.html

En Cadrete, solo un partido político CHA, ha sido capaz de presentar, aunque fué rechazada por todos los grupos políticos (PP,PAR y PSOE)  una moción en su ayuntamiento para dar a conocer el problema y los costes que representarán a los vecinos de toda Zaragoza y los cincuenta pueblos que integran el sistema de abastecimiento de agua, y la incongruencia de un sistema que lleva el agua “antinatura”, con un sistema de bombeo impresionante, para abastecer de agua a riberas que distan hasta 50km de distancia del Ebro, como en el Corredor del Huerva hasta Cariñena, o en el corredor del ebro a Magallón, o en el corredor del Gállego a Villanueva de Gallego, en el del Jalón hasta Ricla o la Almunia. Localidades que tienen sus propios ríos y a los que en vez de usar los caudales propios se construye esta maraña de despropósitos para justificar una  obra que en si está demostrando que no nos sirve para nada, como es el fiasco de la Loteta o el recrecimiento de Yesa y el desmoronamiento de las laderas y el riesgo de reventar la presa si finalmente se realizase.   (puede consultarse el documento completo en esta dirección)

Finalmente serán los usuarios del servicio, osea los mismos de siempre los contribuyentes de Zaragoza y su entorno, los que paguemos en nuestro recibo de agua por algo de lo que no nos compete, y por el cual se nos exige entrar en esta vorágine de despropósito en la que por el uso del 4% del agua de Yesa de la que nos abastecemos actualmente, pagamos el 46% del total, por usar tan sólo unos 30 hm3 como agua de boca; mientras el regadío, que usa en media unos 700 hm3, paga tan sólo el 54%.

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El trabajo se basa en la experiencia y dedicación de Pedro Arrojo  del cual hay múltiples documentos y enlaces para ver y contrastar los datos que arroja este documento y la preocupación por lo que en ellos se refleja.

VIABILIDAD DEL PROYECTO DE ABASTECIMIENTO DE AGUA A ZARAGOZA Y SU ENTORNO.

En 1998 se presentó y se aprobó, como obra de interés general, un proyecto para abastecer con aguas de río Aragón, derivadas desde Yesa, Zaragoza y medio centenar de municipios a lo largo del eje del Ebro, del Jalón, del Gállego y del Huerva.

El objetivo de este sistema de abastecimiento para Zaragoza y su “entorno” era doble:

  • Introducir robustez en el abastecimiento actual de Zaragoza y estos municipios
  • Mejorar la calidad del agua que reciben.

El agua se derivaría del embalse de Yesa, a través del Canal de Bardenas y de la acequia de Sora, conectando con el embalse de La Loteta, junto al Canal Imperial en el eje del Ebro, y con el depósito Fuempudia (junto a La Loteta) que se uniría al sistema de aguas de Zaragoza por una tubería. Se proyectó a tal fin aprovechar los excedentes que hubiera en el río Aragón en años húmedos, para derivarlos a través del sistema de Bardenas hasta La Loteta, que actuaría como un embalse de regulación del sistema, situado a unos 42 km de Zaragoza. La Loteta se podría llenar con esos caudales sobrantes del río Aragón y con aguas de invierno del Ebro, de buena calidad, a través del Canal Imperial a la altura de Gallur. Cuando se recreciera Yesa, el suministro del Pirineo quedaría asegurado en años húmedos y en años secos.

En realidad, La Loteta, con sus 96 hm3, tenía capacidad sobrada para regular lo que Zaragoza necesita (venga del Pirineo o del Ebro), que eran entonces unos 80 hm3/año. Mientras no estuviera Yesa recrecido, Zaragoza, por tanto, no tenía por qué usar en absoluto Yesa como pieza de regulación de sus caudales. En años que hubiera excedentes, éstos se transportarían directamente al depósito de Fuempudia y de allí a Zaragoza, sin pasar siquiera por La Loteta; o se almacenarían en La Loteta según interesara. El Recrecimiento de Yesa, en este sentido, tan sólo se podía vincular a Zaragoza como una pieza de regulación plurianual para garantizar todos los años (húmedos o no) hasta 130 hm3/año de aguas del Aragón para usos urbanos.

En el proyecto se estimaba que las demandas urbanas de Zaragoza y su entorno crecerían de los 80 hm3/año de aquellos años, a 132 hm3/año que podrían suministrarse con garantía en su integridad desde Yesa recrecido.

Estos argumentos (entre otros), planteados por la Fundación Nueva Cultura del Agua fueron ignorados o rechazados en su momento, como se recoge en las ponencias y conclusiones del Foro celebrado hace ya una década y en las alegaciones que formalmente se presentaron al proyecto. Respecto al impacto que podrían tener los yesos del vaso de La Loteta sobre la calidad final del agua que recibiría Zaragoza tras almacenarse en el citado embalse, se llegó a argumentar públicamente que el impacto sería incluso positivo a incrementar de forma leve la mineralización de las aguas del Aragón, excesivamente puras.

En 2004 la La Fundación Nueva Cultura del Agua organizó un debate público de alto nivel, en colaboración con el Ayto. de Zaragoza, sobre este proyecto, que lo cuestionó sobre la base de los siguientes argumentos:

  • Se planteó la posibilidad de conectar los sistemas de Bardenas y Monegros, construyendo el embalse de Marracos, desde el cual bajaría la tubería por el eje del Gállego hasta Zaragoza, robusteciendo el abastecimiento entre los dos sistemas sin necesidad de recrecer Yesa. En esta propuesta, Marracos hubiera sustituido funcionalmente a La Loteta.
  • El que el embalse de La Loteta se construyera sobre terrenos yesosos y salitrosos, llevó a que la FNCA cuestionara su ubicación, al preverse serios problemas de estanqueidad y sobre todo de empeoramiento de la calidad de las aguas almacenadas, por disolución masiva de sulfatos. La elevada proporción de sulfatos en las aguas del Ebro y del Canal Imperial fue justamente un argumento central para calificarlas como inaceptables. El Informe de Viabilidad del Proyecto de Abastecimiento de Agua a Zaragoza y su Entorno afirmaba que “la calidad del agua presenta altas concentraciones de sulfatos de difícil eliminación que la hacen inadecuada para el consumo humano”.

Ante las críticas sobre el posible empeoramiento de la calidad del agua del río Aragón que se almacenara en La Loteta, por disolución de sales y sulfatos, la CHE llegó a difundir una publicación, “El embalse de La Loteta – preguntas, respuestas, argumentos y reflexiones” en este se concluía que: “el agua de Yesa tiene pocas sales, por lo que la utilización del vaso de La Loteta, al menos los ocho o diez primeros años, mejoraría el agua en su composición mineral…”

  • Desde la Fundación Nueva Cultura del Agua se argumentó que las estimaciones de crecimiento de demandas de Zaragoza estaban artificialmente infladas, al tiempo que se infravaloraba la calidad de las aguas invernales del eje del Ebro.
  • Se argumentó que, contando con una regulación en tránsito de unos 100 hm3 en La Loteta, que podían almacenar caudales invernales del Ebro, de buena calidad, y combinarlos con los caudales disponibles del Aragón, en años húmedos, Zaragoza no necesitaría el Recrecimiento de Yesa.
  • Los ramales del sistema suponían llevar agua a municipios muy distantes y a altitudes que impondrían fuertes costes de bombeo, siendo que disponen, en la mayoría de los casos, de fuentes cercanas de alta calidad, cuyo transporte se haría por gravedad (acuíferos de Sierra de Águilas sobre Cariñena, Ricla… o las aguas del alto Huerva para Mezalocha y bajo Huerva…)

Estos argumentos (entre otros), planteados por la Fundación Nueva Cultura del Agua, fueron ignorados o rechazados en su momento y que formalmente se presentaron ante el proyecto.

Respecto al crecimiento previsto de demandas, la Fundación Nueva Cultura del Agua argumentaba una tendencia ya evidente de estabilización e incluso reducción de demandas urbanas. Pero más allá de esa tendencia, planteaba la necesidad de medidas de ahorro y eficiencia en la red urbana de Zaragoza (así como en los municipios implicados en el proyecto). Tal y como demostraban los estudios disponibles entonces, la proporción de caudales no facturados se estimaba en un 50%, con lo que se valoraba que las pérdidas podrían situarse entre 30% y el 40%. Desde la Fundación Nueva Cultura del Agua se demandaba un plan riguroso que permitiera aumentar la eficiencia del sistema para homologarlo a los niveles de ciudades ejemplares en la UE con pérdidas inferiores al 10-15% en sus redes.

En años de sequía, el funcionamiento del sistema, previsto por ACUAES (Empresa pública gestora de la obra), recoge que habría caudales disponibles en el río Aragón, y La Loteta se llenaría con aguas de invierno del Canal Imperial. Es de notar, no obstante, que la capacidad de La Loteta, con sus casi 100 hm3, permitiría un notable margen de regulación plurianual, ya que:

1- Zaragoza demanda hoy apenas 60 hm3/año

2- Zaragoza viene optando por mezclar aguas de Yesa y del Canal Imperial, cuando hay

disponibilidad, por razones técnicas y económicas.

3- En la mayor parte de los días, el transporte se puede hacer y se hace en continuo, sin pasar por La Loteta.

 Los 46 municipios que se proyectó conectar al sistema, no sólo se sitúan a lo largo del eje del Ebro, lo que supone abastecerlos por gravedad, sino que se sitúan también, aguas arriba, a lo largo del Jalón, Huerva y Gállego, con la siguiente distribución:

  • Corredor del Ebro Aguas Arriba de Zaragoza (16 municipios) + Magallón
  • Corredor del Ebro Aguas Abajo (4 municipios)
  • Corredor del Jalón (13 municipios)
  • Corredor del Huerva (11 municipios)
  • Corredor del Gállego (1 municipio)

Es de notar la envergadura de los bombeos previstos para superar desniveles y distancias importantes.

En la actualidad están terminadas la mayor parte de las obras previstas, salvo el tramo del ramal del Huerva entre Mozota y Cariñena, el ramal del Gállego hasta Villanueva.

Las obras de la Loteta y varios de los ramales están sin servicio aún o en fase de pruebas como La Loteta.

Respecto a la regulación de estos caudales, tal y como hace 10 años pronosticó la Fundación Nueva Cultura del Agua, el sustrato de yesos del vaso de La Loteta, no sólo produce graves fugas, que motivan nuevas obras e importantes sobrecostes, sino que degrada la calidad del agua, fundamentalmente por disolución masiva de sulfatos.

Ello ha llevado a la CHE y a ACUAES a desechar de facto el uso de La Loteta para la función esencial que presidió su construcción, que no era otra que regular los caudales de Zaragoza y su entorno, con aguas del Aragón y del Canal Imperial. Se deja La Loteta, por tiempo indeterminado, como una pieza a usar sólo en situaciones de emergencia por sequía que obliguen a aceptar sus caudales, aunque estén fuertemente degradados. A lo sumo, se habla de ir lavando el vaso en sucesivos llenados y vaciados, sin precisar el tiempo necesario para que el embalse pueda usarse como se tenía previsto.

Como consecuencia de este fiasco, la CHE y ACUAES han optado por suministrar toda el agua que sea posible en continuo, desde Sora a Fuempudia y de allí a Zaragoza; y usar como pieza de  regulación sustitutiva de La Loteta el embalse de Laverné, un embalse de regulación en tránsito de 38 hm3 situado junto a la acequia de Sora.

En resumen, sin contar con los casi 86 M€ de La Loteta, la inversión total se eleva a 166,26 M€ (sin IVA), de los cuales 86,4 M€ proceden de Fondos de Cohesión de la UE.

Sistema tarifario vigente y perspectivas para los usuarios 

El pago de los usuarios urbanos servidos por el sistema cubre dos apartados:

  • Cánones y tarifas a pagar a la CHE por infraestructuras de regulación y de transporte del Estado usadas en el sistema
  • Recuperación de la inversión hecha por ACUAES y sus costes financieros, con un periodo de amortización 25 años, excluyendo los Fondos de Cohesión.

Según los datos aportados por ACUAES, la tarifa tiene dos partes

– Una parte fija de 0,0304 € (3 ctms  €) por metro cúbico de la reserva de caudales (132,22 hm3), lo que supone un total de unos 4 M€/año, y en definitiva unos 0,149 ( 15ctms  €) por metro cúbico usado (en media). Esta parte fija cubre el 100% de los gastos de amortización de la inversión (excluidos los Fondos de Cohesión) y sus costes financieros.

– Una parte variable de 0,01153 € (1 ctms €) por metro cúbico usado, que cubre:

  • Gastos de operación y mantenimiento: 0,0563 €/m3.
  • Cánones y tarifas: 0,0534 €/m3 (5 ctms€) . Es decir: canon de regulación de los embalses de Yesa e Itoiz + Tarifa del Canal de Bardenas + derramas a la Comunidad General de Bardenas +canon del Canal Imperial de Aragón.

El total, por tanto, tomando datos medios, sería de 0,16 ctms €/m3 (Desde el ayto de Zaragoza nos dice que es de 0,11 ctms € m3) 50ctms de € que perdemos y no sabemos donde están.

A estas tarifas, pagadas por los vecinos de Zaragoza y del resto de municipios del sistema por el agua en alta, deberá añadirse el pago por La Loteta, en cuanto la CHE considere acabadas las obras y las pruebas. Su funcionalidad será marginal, por los errores cometidos, limitándose a almacenar agua para años extremos de sequía. Sin embargo, si no se hace nada, la CHE acabará cobrando por su amortización 3,4 M€/año, que recaerán fundamentalmente sobre los usos urbano-industriales.

Por otro lado, si fuera adelante el Recrecimiento de Yesa, el canon se dispararía para cubrir entre usos de riego y urbanos casi 6 M€/año (ver cuadro 2).

Es muy importante reseñar, por otra parte, que la distribución de costes a través del canon y de la tarifa se hace en función de las respectivas “reservas de caudal”En este caso, al haberse establecido una reserva para Zaragoza y demás municipios del sistema de 132 hm3 y una reserva de 755 hm3 para el regadío, los vecinos de Zaragoza y entorno acaban pagando como si usaran 650 hm3 de riego, es decir un 46% del total, por usar tan sólo unos 30 hm3 como agua de boca; mientras el regadío, que usa en media unos 700 hm3, paga tan sólo el 54%.

En resumen, la factura urbana paga el 46% del total por usar apenas un 4% del caudal, mientras el regadío paga el 54% por usar el 96% del agua.

Como ya se ha explicado, este sistema de aguas en alta usa el Canal de Bardenas y la acequia de Sora, por lo que debe pagarse la tarifa correspondiente. Pero cobrar además un canon de regulación, como si estos caudales se regularan en Yesa, es otra forma injustificable de subvención al regadío. La propia Comunidad General de Regantes de Bardenas explicita en sus memorias:

“Sólo los recursos del río Aragón que fuera a verterse por falta de capacidad, son los que se derivarían para el abastecimiento a Zaragoza del embalse de Yesa, y esto, únicamente si el Canal de Bardenas y la Acequia de Sora cuentan con capacidad suficiente para transportar el caudal de ambas demandas, la de Zaragoza y su entorno y la de Bardenas “

Para colmo, la CHE carga este canon sobre Zaragoza y demás municipios para financiar las inversiones y la gestión, no sólo de Yesa, sino también de Itoiz, argumentando que ambos embalses regulan la cuenca del río Aragón.

Es de notar que estos cálculos relativos al Recrecimiento de Yesa se hacen desde los presupuestos vigentes, que sin duda se multiplicarán de cara al futuro por los riesgos geológicos que siguen amenazando la viabilidad del proyecto…

El segundo capítulo a cubrir con la tarifación del agua en alta que gestiona ACUAES para Zaragoza y demás municipios corresponde a la recuperación de la inversión realizada por ACUAES y sus costes financieros.

Una clave sumamente injusta del modelo tarifario aplicado está en promediar para todos los usuarios del sistema, tanto los costes de amortización como los de gestión y mantenimiento, en nombre de un malentendido principio de solidaridad.

 De esta forma, se encubre la irracionalidad que supone, por ejemplo, bombear agua del Aragón desde el eje del Ebro hasta Cariñena, a 54 km de distancia, venciendo un desnivel de 384 m, en lugar de usar aguas del acuífero de la Sierra de Águilas, de altísima calidad (de hecho se embotellan), que podrían llegar por gravedad; y todo bajo el argumento de que a los vecinos de Cariñena les sale más barato traer el agua del río Aragón, en la medida que los vecinos de Zaragoza cubren buena parte de la factura.

 A los costes de dicho bombeo hay que añadir los de amortización de las inversiones la inversión necesaria para el ramal del Huerva, la inversión hecha en el tramo ya realizado del Huerva se elevan a unos 10 M€; a los que habría que añadir los 17,75 M€ del segundo tramo, hasta Cariñena, que aún falta por hacer, deben ser pagados a lo largo de 25 años por los usuarios.

El coste total del metro cúbico bombeado desde el eje del Ebro, acaba saliendo a 1,3 €/m3, si no se cuentan los fondos de cohesión; y si los contabilizamos, pues no por ser a fondo perdido dejan de ser costes, el coste del metro cúbico bombeado sube a 2 €/m3.

 Teniendo en cuenta que, al repartirse los costes de todos los ramales entre todos los usuarios del sistema resulta un pago de 0,15 ctms€ por metro cúbico consumido (en la parte fija de la tarifa de ACUAES) podemos concluir que los vecinos de Zaragoza, y los de municipios que no demandan estos desmedidos gastos de amortización y bombeo, acaban subvencionando el 88% de los 1,3 €/m3 que cuesta llevar el agua desde el eje del Ebro hasta Cariñena.

 El objetivo de mejorar la calidad del abastecimiento 

Los datos que ofrecidos por ACUAES demuestran en efecto la notable calidad de las aguas del Aragón en las balsas de Sora. Sin embargo surgen contradicciones que llevan hoy a matizar los intereses de la ciudadanía de Zaragoza y los pueblos de su entorno.

  • El fracaso de La Loteta como embalse regulador de los caudales urbanos de Zaragoza, en la medida que degrada gravemente la calidad de las aguas.
  • Los problemas técnicos de depuración y potabilización en Casablanca si se opera con aguas al 100% del Aragón, llevan a establecer el óptimo deseable en una mezcla de aguas del Aragón y del Canal Imperial en una proporción variable entre el 25% y el 50%.
  • El coste muy superior de las aguas del Aragón frente a las del Canal Imperial, hacen recomendable igualmente esa mezcla.

Todo ello nos debería llevar a redimensionar la reserva de caudales del río Aragón para Zaragoza en no más 60 hm3/año. Consideramos que la CHE debe de ofrecer una compensación a Zaragoza por el fiasco de La Loteta.

Por último, existe una alternativa no estructural que permitiría disponer de aguas del Aragón en años secos, sin necesidad de recrecer Yesa: negociar un contrato de opción con las Comunidad General de Bardenas. Este tipo de contrato supondría pagar una cantidad anual sistemáticamente a la Comunidad General desde Zaragoza, a cambio del compromiso de los regantes de renunciar a un determinado volumen en los años en que se declare la prealerta por sequía. Sería a modo de un seguro de sequía que podría ser interesante para los regantes y más barato que pagar el recrecimiento de Yesa para los vecinos de Zaragoza

MANIFIESTO Y DECÁLOGO DE ACTUACIONES A REALIZAR POR LAS INSTITUCIONES Y AYUNTAMIENTOS

 1- Deben depurarse responsabilidades respecto al fiasco del embalse de La Loteta, fiasco que no es disculpable en la medida que la CHE estaba apercibida de forma pública sobre los problemas que luego se han planteado, una vez realizada la construcción y gastado indebidamente el dinero público, responsabilizando al Gobierno de Aragón y a la CHE.

2- La CHE debe reparar a Zaragoza y su entorno, por el daño que supone y supondrá el citado fiasco de La Loteta, poniendo a disposición de la ciudad una pieza de regulación equivalente, que permita almacenar 100 hm3 de aguas del Canal Imperial y del río Aragón en los años en que estén disponibles, sin afectar los usos de riego. En caso de que la presa de Laverné fuera parte de esta estrategia, debería establecerse una justa compensación para los regantes por parte de la CHE, proporcional al uso que se haga de esta presa en detrimento del uso de riego.

3- Mientras La Loteta no esté en condiciones de cumplir la función reguladora de caudales del Canal Imperial y del río Aragón para Zaragoza y su entorno, sin degradación significativa de su calidad, Zaragoza y los pueblos que se abastecen, no deben pagar por dicha infraestructura.

4- Se debe revisar a la baja la reserva de caudales del río Aragón para el sistema de abastecimiento de Zaragoza, reduciéndose a 60 hm3, con el correspondiente reajuste a la baja de la tarifa.

5- Zaragoza y los municipios conectados al sistema de abastecimiento en alta que administra ACUAES no deben pagar canon alguno ni por Yesa ni por Itoiz, mientras Yesa no esté recrecido, pues los caudales que se reciben para uso urbano tan sólo se derivan desde Yesa, pero no se regulan en Yesa. La mayor parte se suministran en continuo y el resto se puede almacenar en La Loteta, o en su defecto en Laverné

6- Debe clarificarse el concepto de “derrama” por el que se paga a la Comunidad General de Riego de Bárdenas del orden de 1,5 M€/año. Tal pago, en su caso, debería ajustarse en proporción al uso que se haga de Laverné para regular caudales urbanos en detrimento de la regulación para riego.

7- Actualmente los vecinos de Zaragoza y demás municipios del sistema, e incluso de Bardenas, vienen subvencionando a través de la tarifa y del canon pagados por el agua en alta 1,6 M€/año a los regantes del sistema de Bárdenas.   Debe revisarse, no sólo el pago indebido del canon de Yesa-Itoiz, sino la tradición administrativa de cargar cinco veces más por el uso urbano que por el de riegoen cánones y tarifas, práctica que alimenta una subvención indiscriminada e injusta de todos los usuarios urbanos, incluidas las familias más pobres, en favor de los regantes, incluidos grandes propietarios y agronegocios.

8- Debe revisarse el convenio firmado entre el ayuntamiento de Zaragoza y demás municipios implicados con la CHE y ACUAES, en materia de tarifación, acabando con el uso falaz del principio de solidaridad que lleva a que los vecinos de Zaragoza y su entorno acaben pagando la irracionalidad económica que supone bombear aguas desde el eje del Ebro hasta distancias de 50 km, venciendo desniveles de casi 400 m. En los casos en que existen alternativas más cercanas y económicas, con aguas de buena calidad, como es el caso de Cariñena y su comarca, deben suspenderse los planes de obra y sustituirse por las intervenciones que permitan disponibilizar esos recursos cercanos en aplicación del principio coste/eficacia que exige la legislación europea.

9- Zaragoza y los municipios abastecidos de esta obra, debe salirse de todo compromiso con el proyectado Recrecimiento de Yesa, en la medida que no lo necesita al estar comprometida una regulación de 100 hm3 en La Loteta (o la equivalente que se decida), suficiente para garantizar una regulación plurianual de caudales disponibles en el río Aragón y caudales de invierno del Canal Imperial, de calidad suficiente; asegurándose así un abastecimiento de calidad.

10- Se puede incluso garantizar la reserva de caudales del Aragón para usos urbanos en años de sequía, sin necesidad de recrecer Yesa, mediante un contrato de opción con los regantes de Bárdenas. Ello supondría pagar una cuota anual, a cambio de la cesión de un volumen acordado en años en los que se declare prealerta de sequía.

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